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06/10/2017

Mujeres que rompen el 'techo de cristal': 9 estrategias para demostrar seguridad en un ambiente masculino

Poco a poco, las mujeres se vienen haciendo con constancia, fuerza e inteligencia un lugar en un mundo antes gobernado por hombres. En el universo empresarial, a nivel global son pocas las CEOs y líderes mujeres al mando de compañías. En la lista de los Fortune 500 del 2017 hay sólo 32 mujeres CEO, lo que quiere decir que, en Estados Unidos, sólo el 6,4% de las empresas más poderosas son lideradas por mujeres.

Pero el techo de cristal -tan firme durante tantos años- quiere romperse. Este concepto (`glass ceiling`, en inglés) refiere a la limitación con la que se encuentran las mujeres en el ascenso laboral. Este `techo` simbólico es un obstáculo a sus carreras muy difícil de traspasar. Fue utilizado por primera vez en 1986 en un artículo del Wall Street Journal, y hoy es más relevante que nunca.

Mujeres como Sheryl Sandberg o Arianna Huffington se convirtieron en el último tiempo en personajes que inspiran a sus pares a darse cuenta de que todo lo que sueñan es realmente posible con trabajo y determinación. Sin embargo, es cierto todavía que las mujeres que trabajan en profesiones tradicionalmente asociadas con los hombres continúan enfrentándose día a día con desafíos que no sufren sus colegas masculinos.

`En Argentina las mujeres han logrado avanzar más terreno sobre los campos de liderazgo en el sector privado más que en el público`, explicó en diálogo con Infobae Damián Di Pace, director de la Consultora Focus Market. `El mundo empresario asociado a las nuevas tecnologías le otorga mayor autonomía de desenvolvimiento a la mujer en la búsqueda de la paridad con el hombre. En la actualidad el 3% de las mujeres es dueña o administra una Pyme, lo cual implica que será más exitosa haciendo su propio camino a futuro que pidiendo un lugar entre los hombres. La tasa de emprendedurismo femenino encontrará un equilibrio frente a los hombres en los próximos años lo cual abre la puerta hacia nuevos senderos sobre el liderazgo empresario en Argentina`.

`Es difícil crecer sin la compañía de mentores y colegas que estén dispuestos a ayudar a las mujeres a ganar exposición, a acceder a las oportunidades adecuadas y a evadir los errores comunes que podemos cometer a lo largo del camino`, había dicho Lisa Lambert, fundadora y CEO de UPWARD Women, una organización internacional que desembarcó el año pasado en Argentina y que tiene como objetivo dar comienzo a un nuevo espacio de interacción e intercambio de ideas, perspectivas, conocimientos y capacitación para los crecientes desafíos de la vida empresarial.

`Es importante salir de la zona de confort y ayudarnos mutuamente. Es casi imposible escalar en el ámbito ejecutivo sin sponsors y mentores. Las mujeres en puestos altos tienen que ayudar a las más jóvenes. Es mentira que no hay lugar para más de una mujer. Hay lugar para muchas`, aseveró Lambert.

Muchas veces las mujeres con poder, o en busca de avanzar en su carrera y subir los escalones del mundo empresarial, ven obstáculos diarios que se interponen entre el ansiado objetivo. De esta manera, Infobae comparte 8 estrategias que deben adoptar las mujeres para demostrar seguridad en un ambiente masculino.

1. Cuando una mujer es jefa, conseguir que su equipo la respete es un trabajo incluso más demandante que su posición. Una estrategia que recomiendan los expertos, por ejemplo, al decir que algo tiene que estar listo para el lunes es no titubear al dar una orden directa. A su vez, tampoco está mal decirlo de manera indirecta. Esto hace que la persona sienta sus opiniones valoradas y respetadas.

Graciela Adán, presidenta de Fundación Global, una organización sin fines de lucro que trabaja para la promoción de la igualdad de oportunidades entre hombres y mujeres, se encarga también de fomentar el liderazgo de la mujer. En su opinión, la mujer debe ser líder sin dejar ser quién es: `La mujer tiene que darse cuenta de que tiene un liderazgo distinto al del hombre. El ser madres y hacer muchas cosas de manera simultánea nos ha dado una flexibilidad que hay que explotar. No hay que ser varón, ni vestirse de cierta manera. No hay que competir con el hombre sino incluirlo`.

2. Al compartir las ideas propias para resolver una problemática, se debe hacerlo con altura y determinación, aunque es importante mostrarse abierta a críticas y a otros modos de llegar al mismo lugar, pero siempre manteniendo una postura de autoridad, sin ser autoritaria. `Lo importante es saber incluir y liderar. Hay que aprovechar esa sensibilidad que nosotras tenemos, y ser comprensivas y flexibles`, aseguró Adán en diálogo con Infobae.

3. En los e-mails laborales, se recomienda mostrar una actitud flexible, y dar lugar para que se puedan aclarar dudas y pedir consejos. Hay que mostrarse firme pero no tajante, para presentarse como accesible ante los empleados que tengan alguna inquietud.

4. A veces puede ocurrir que un colega masculino tome las ideas de la mujer como propias. Es importante, entonces, dejarle claro la situación para que no ocurra nuevamente, pero siempre con altura y sin resentimientos. Según un estudio de la Facultad de Negocios de Stanford, las mujeres que demostraron `comportamientos tradicionalmente asociados a la masculinidad` como confianza en sí mismas y ambición recibieron más ascensos que hombres con las mismas cualidades.

Mariano Gorodisch, autor del libro `Saber comprar: los consejos de Economan, más de 100 formas inteligentes de ahorrar`, declaró que `lo importante es tener pasión por lo que vos hacés principalmente. Una mujer que tiene pasión hace la diferencia. Por eso para una mujer líder, lo importante es la motivación, encontrar algo que te apasione, donde vos puedas tener un diferencial`.

5. El sexismo y la brecha salarial todavía persisten. Las mujeres ganan menos que los hombres, y, más allá de que en muchos ámbitos la discriminación es abrumadora, varias investigaciones afirman que las mujeres son menos proclives a pedir un aumento salarial. El economista Martín Tetaz explicó a Infobae que `según un estudio, las mujeres piden menos aumentos que los hombres y entonces parte de la brecha salarial entre mujeres y hombres se puede explicar porque a la hora de negociar no piden aumento. Hay que rodearse más de hombres, preguntarles más a hombres a la hora de negociar y ser más agresiva y tratar de copiar más las estrategias de negociación de los hombres. Las mujeres son en general menos agresivas y toman menos riesgos, son menos competitivas`.

6. Hace unos años se popularizó el término de `mansplaining`, que ocurre cuando un hombre explica de manera condescendiente algo a una mujer que probablemente ella ya sepa. Si se da esta situación en un entorno laboral, quizás sea mejor no confrontar, pero dejar en claro que una goza de las mismas capacidades de interpretación que su par masculino. `Creo que hay que apostar por la equidad y no a la igualdad. No que nos vean como competencia o como un peligro`, aseguró Adán.

Según Gorodisch, una buena forma de estar al tanto de todo lo que ocurre en una empresa es moverse por diferentes departamentos de la compañía. `Tratar de ir por diferentes sectores de la empresa para tener una visión abarcativa, para entender mejor a la hora de ser un número 1. Así de hecho es cómo preparan a futuros gerentes generales, gente que haya entendido la problemática de diferentes sectores`.

7. Al notar un error en alguna presentación, en un mail o en un informe, se recomienda, depende del contexto, hablarlo con esa persona directamente, y no dejarlo en evidencia frente al equipo de trabajo. De esta manera, se generará confianza y un buen clima laboral.
Sin embargo, no hay que dejarse pasar por arriba. Según un estudio del 2014 publicado en el Harvard Business Review, las mujeres son menos proclives a hablar o a dar sus opiniones durante reuniones laborales y, cuando lo hacen, suelen disculparse o a dejarse ser interrumpidas. Por eso hay que mostrarse firmes y decisivas.

8. Como explicó Lambert, el trabajo en equipo y la colaboración es clave. Buscar un mentor dentro de la empresa -preferentemente una mujer- es el comienzo de un gran camino. Las mujeres deben ayudarse entre sí para lograr cargos de liderazgo y poder en la compañía. No se llega en solitario hasta la cima, sino con la ayuda de otras personas que sepan compartir consejos y que sea una guía para lograr ser la mejor profesional que una puede ser.

`Otro aspecto clave es la capacitación`, afirmó Gorodisch. `Hoy un título de grado es una commodity, es necesario tener un posgrado, una maestría en dirección de empresas. Te da una visión de 360 grados y una red de contactos. Hacerlo afuera si conseguís una beca o si tenés el poder adquisitivo te da una red de contactos superior y es muy valorado`.

9. Muchas mujeres luchan de manera diaria con aceptar que hicieron un buen trabajo. Por ejemplo, ante un cumplido laboral, una mujer suele responder `Tuve suerte` o `Fue gracias a un esfuerzo colaborativo`, cuando en realidad debería hacerse cargo de su gran desempeño. Cuando alguien la felicita por un trabajo bien hecho, hay que agradecer y mostrarse segura. También, cuando hay un desacuerdo con un colega, hay que ver bien cómo plantear la situación para llegar a un acuerdo. `Yo creo que hay que mostrar ser fuerte. Tiene que ver con cómo te plantás hoy`, afirmó la presidenta de Fundación Global.

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